Shroomtober n.º 3 y n.º 4: el Boletus Porteador y el Sabio Colmenilla

Shroomtober sigue creciendo. Después del Shroomfolk Amanita, que mostraba lo que son los Shroomfolk, y del Rebozuelo Recolector, el primero con oficio, la colonia ya tiene a alguien que carga con las cosas y a alguien que se acuerda de ellas. Más o menos.
N.º 3: el Boletus Porteador

La espalda más fuerte del bosque, y quizá el corazón más bondadoso.
Con su sombrero marrón ancho, su pie robusto y su saco enorme, el Boletus Porteador mantiene a la colonia abastecida de todo lo que necesita. Desde bayas recién recogidas hasta leña y misteriosos tesoros encontrados en lo más profundo del bosque, hay muy pocas cosas que no pueda cargar.
Puede que no sea el Shroomfolk más rápido, pero es de fiar, tiene una paciencia infinita y siempre está dispuesto a echar una mano. Eso sí, no le pidáis que se dé prisa. Las cosas buenas llevan su tiempo, sobre todo cuando cargas con medio bosque a la espalda.
El boletus es el pariente más cercano de la Amanita: otro sombrero en cúpula, otro cuerpo bajo y macizo. Así que la regla de las siluetas pedía algo más que un color nuevo. El sombrero es más ancho y más plano, el pie mucho más grueso, y sobre todo está el saco, que va detrás de él y cambia su contorno desde cualquier ángulo. De frente asoma por un lado; de espaldas es casi la mitad del personaje.

En la tira de 55 mm, el saco juega a su favor: de frente o de espaldas, nadie lo confundirá con la Amanita.
N.º 4: el Sabio Colmenilla

Viejo como el bosque, sabio como sus raíces, y un poquito despistado.
Nadie recuerda cuándo apareció el Sabio Colmenilla en la colonia. Su sombrero en forma de panal, curtido por los años, está cubierto de matas de musgo, y su larga barba verde lleva creciendo más tiempo del que la mayoría de los Shroomfolk llevan vivos.
Apoyado en su bastón de madera retorcido, recorre el bosque compartiendo sabiduría ancestral, historias olvidadas y, de vez en cuando, consejos bastante discutibles.
Conoce cada sendero secreto, cada manantial escondido y cada cuento que los árboles han susurrado jamás. Por desgracia, a veces se le olvida qué historia estaba contando.
Es el primer Shroomfolk cuyo sombrero es más alto que su cuerpo, y el primero con barba. Su sonrisa se pierde en algún lugar entre tanto musgo, tiene la espalda un poco encorvada, y hasta a su bastón le han empezado a salir hojas. Eso sí, los mismos pies grandes. Hay cosas que no cambian con la edad.

A escala de miniatura de papel, ese cono alto es por ahora la forma más reconocible de la colonia. El bastón y la barba van en el anverso, el musgo en los dos lados.
Cuatro siluetas
En fila, los cuatro primeros ya pasan la prueba del otro lado de la mesa: una cúpula roja, un embudo dorado, una cúpula marrón ancha con un saco, y un cono alto en forma de panal. La misma cara, los mismos pies, cuatro formas muy distintas.
Seguid la aventura
Hay más Shroomfolk en camino, aquí en el blog y en Instagram en @lostinbrittany, con la etiqueta #Shroomtober.
4/13. Quedan nueve. 🍄