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Gnomesummer: la banda de gnomos al completo

2026-08-10 - Horacio Gonzalez

La banda Gnomesummer al completo: cinco gnomos y dos ocas

En julio me propuse crear una pequeña banda de miniaturas de papel para la Paper Miniature Jam 4. La jam ha terminado, y Gnomesummer está listo: cinco gnomos y dos ocas, y ya puedes descargar el set completo.

Si te perdiste el principio, el artículo de presentación cuenta toda la historia. En resumen: no son los gnomos de gafas de soldador y llaves inglesas. Son los gnomos de David el Gnomo, camisa roja, gorro puntiagudo, gafas redondas, cuatrocientos años a cuestas, sanadores de animales heridos y pacifistas hasta la médula. Y entonces su bosque, ausente de todos los mapas durante siglos, acabó siendo descubierto. Los orcos vinieron por la madera. Los goblins vinieron porque los goblins siempre vienen. Los elfos vinieron a «proteger» el bosque. Y los lobos encontraron nuevos amos.

Los gnomos no tenían guerreros. No tenían una palabra para guerrero. Así que improvisaron, con lo que ya tenían entre las manos.


La banda

1. La Guardiana de Lanza

La Guardiana de Lanza

Una lanza que es sobre todo un bastón de caminar, un escudo que antes era un tablero de mesa. Está aguantando la línea, y no parece nada contenta. No es una soldado: es la madre de alguien con un palo puntiagudo.

2. El Sanador

El Sanador

El médico del pueblo, y la razón por la que empecé todo este proyecto: el gnomo con el que crecí también era médico. Cuatrocientos años recolocando alas de pájaros y patas de tejones. Es el único de la banda que no lleva nada que pueda hacer daño a nadie. Ha curado mil huesos rotos, y ninguno de ellos se rompió a propósito.

3. El Leñador

El Leñador

Todos los demás improvisan un arma a partir de una herramienta. Su herramienta ya era un arma. Doscientos años partiendo roble, y a un hacha le da igual qué le pongas delante. No quería ser bueno en esto, y lo es. Ya nadie en el pueblo lo mira a los ojos, y él se ha dado cuenta.

4. La Hondera de Bellotas

La Hondera de Bellotas

Una honda de pastor y una bolsa de bellotas, la misma que lleva ochenta años usando para espantar a los cuervos de los brotes. Nada de eso fue nunca un arma. No falla.

5. La Guardiana de las Ocas

La Guardiana de las Ocas

La matriarca del pueblo, con las llaves de la despensa al cinto y cuatrocientos años de autoridad. Cuando llegaron los invasores no fue a buscar un arma. Tenía un rodillo de cocina, y tenía las ocas: territoriales, furiosas y casi tan altas como ella. Solo tuvo que soltarlas hacia la linde. La Guardiana de Lanza es la madre de alguien con un palo puntiagudo; ella es la abuela de alguien con un rodillo de cocina y dos ocas muy enfadadas, y puede que sea la gnoma más peligrosa de la banda.


No es un ejército uniformado

Míralos a los cinco juntos: los colores no combinan. Es a propósito. Una banda uniformada supone un intendente que reparte el equipo; estos gnomos agarraron lo que ya tenían y salieron por la puerta. Son civiles, no una tropa, un pueblo que tuvo que improvisar hasta en la ropa. El único hilo que mantuve constante es la silueta: el gorro puntiagudo y la complexión redonda, para que se lean como una misma banda por mucho que se separen las paletas.

Las ocas tienen su propia peana en la lámina de impresión, así que son tuyas para reutilizar: forma toda una bandada, o mételas en cualquier partida como animales de corral de muy mal genio.


Para imprimir y jugar

El set completo ya está en línea, gratis o a precio libre, en itch.io:

Gnomesummer – La banda de gnomos al completo

Cada miniatura va por delante y por detrás en una tira de 55 mm, unos 30 mm hasta la punta del gorro, lo justo para plantarse junto a miniaturas de escala 28 mm. Imprime tantas copias de cada una como pida tu mesa, recorta, pliega y ponlas en base. Y como cierta banda verde pasó por aquí el otoño pasado, se enfrentan directamente a los goblins de Goblintober: esa batalla ya es canon.

Gracias a todas y todos los que siguieron la aventura durante el verano, en el blog, en Instagram y en los foros, y que dejaron su opinión por el camino. Un pueblo que no tenía soldados, ni guerreros, ni siquiera una palabra para eso, defendió sus bosques con bastones de caminar, utensilios de cocina y aves de corral, y ahí lo tienes, también en tu mesa.

Cuidado con las setas.